C: También puede ser cuestión de edad que, siendo más joven, ves las cosas de una forma y luego, con los años y la experiencia, cambias...
G:
Sí pero luego también ves el panorama, y hay cantidad de gente, pues como vosotros mismos, por ejemplo, que sois de la misma generación que los que están haciendo manga ahora mismo, pero tenéis otro rollo completamente diferente. En fin, que a veces los intereses no son por edad sino por lo que has leído, lo que has visto, depende mucho. Ahora hay una invasión, ya no se le pueden llamar fanzines, ya son revistas y que no tienen nada de underground,con un nivel técnico y de realización que no teníamos nosotros. Pero vamos, que lo del cómic va cambiando a medida que va cambiando la sociedad. Ahora no cumple la función que cumplía cuando nosotros empezamos, porque lo que nosotros explicábamos al principio en El Víbora es lo que están explicando el Alex de la Iglesia o el Segura, por ejemplo, en el cine. Es el mismo rollo gamberro que teníamos nosotros. En aquella época en el cine no había nada.
C: Pero es curioso lo que tú dices, cuentan en el cine lo mismo que hacíais vosotros, y sin embargo han tenido un exitazo. Y en cambio vosotros...
G:
Jodeer... porque el cine es un medio diferente. Porque para que el cómic funcione como una industria, hay que sacrificar muchas más cosas que en el cine. Para que algo sea superventas, y más en España, ha de ser algo que gustara a mucha gente. Y luego aparte que a mi me da la impresión que el cómic, como medio de expresión, se está quedando un poco por detrás de los medios que hay ahora. ¿Cómo competir con la televisión, o con el cine, que son medios de lectura muy rápida?. El cómic requiere que te sientes y te lo leas.
C: Además si está ligado a cierto infantilismo, la típica frase ìque los tebeos son para niñosî...
G:
También. Sólo hay que ver que el superventas de siempre de toda la vida aquí en España es Ibáñez. Ibáñez ¿qué ha hecho?.Ibáñez es como el cine mudo, esquema de gags, de golpes y de caídas ad infinitum...
C: ...Y se sigue obviando un poco a gente tan importante en Bruguera como Conti, Peñarroya... el mismo Vázquez.
G:
Ahora me estoy releyendo un montón de DDT que me pasó el Joan Navarro, y son cojonudos. Además están ligados a la sociedad. En aquel momento no había nada más, estaba la radio, los tebeos y los periódicos, que no podían contar según qué cosas. Y sin embargo en los tebeos pues a veces se contaban cosas que yo me preguntaba cómo podían colar en aquella época. Aunque el DDT y el Can Can eran para niños pero niños mayores, ya salían chicas y cosas así... Pero el cómic está como encontrando un poco su sitio, que no va ser nunca el de antes.
C: ¿Y de trabajo actual? ¿Estás ilustrando libros...?
G:
Ahora voy a hacer este verano uno de La Galera, que es la colección estrella de Enciclopedia Catalana, muy bonita,con lomo de tela. Han publicado ya el Max, el Pere Joan... mucha gente, y son  cuentos clásicos. También estoy en dos revistas catalanas, ìDescobrint Catalunyaî de turismo interior y ìPenínsulaî, de turismo para toda España, que las maqueta Enric Jardí, el mismo que me maquetó el libro de la colección Mercat. Hago libros de texto, portadas... La verdad es que ahora el trabajo de ilustración ha subido mucho, en los últimos años estaba primando mucho la fotografía en todas partes, y ahora está otra vez cambiando la cosa.
C: Es curioso ver que en los 90 se hacen las mejores ilustraciones estilo años 60, parece que sea lo que se lleve ahora...
G:
Yo siempre he tenido el rollo ése. Y llevarse, se lleva todo, quiero decir que a la gente vuelve a gustarle cuando sale Camilo Sesto por la tele.    Toda la generación, por ejemplo, del Jordi Costa o gente incluso más joven todavía que no ha vivido esos años, como los del ìMondo Bruttoî, se conocen al dedillo todo lo de los 60 y 70. Eso quiere decir que es una época de reciclar, porque realmente ya no hay nada nuevo. Lo único nuevo son las tecnologías, y a través de ellas se recicla un poco todo otra vez. Hasta hace poco todo el mundo flipaba con el ordenador, y ahora ya no, está como cansado, volviendo otra vez como a un rollo más natural. Yo con el ordenador hago cosas, como lo de los libros de texto, escanear los dibujos en blanco y negro y colorear. Tengo un ordenador muy poca cosa, pero estoy en ello, porque pienso que está bien...
C: Pero sin abusar...
G:
Hmmm... es que es una herramienta. Siempre depende de quién hay detrás del ordenador. Me acuerdo cuando se puso de moda el aerógrafo, que tuvimos años y años de aerógrafo a manta...Pero bueno, ahora hay ilustradores en USA, como Otto Seibold, que está haciendo cosas con el ordenador que lo miras y ves que podría ser cualquier cosa: gouache, acuarela... es genial. Porque además, una de las ventajas o desventajas de la época en que vivimos es que tienes a tu alcance todo lo que se ha hecho en el último siglo recogido en libros, discos, vídeos, todo a la vez, o sea que puedes tener una biblioteca cojonuda y no tienes porqué inventar nada. De hecho es que ya se ha inventado mucho en el siglo XX, muchas de las cosas de los años 20 ni siquiera se han superado. Aparte toda la vida se ha estado reciclando de la cultura anterior. Además, ¿por qué no reciclar cosas? La ilustración y el diseño en los 50 y 60 fue de lo mejor que se ha hecho nunca, y todavía no se ha agotado, sigue siendo moderno...
C: ¿Y dibujantes de cómics que te gusten ahora? ¿E ilustradores?
G:
No sé, el underground americano, Clowes, Peter Bagge, y de aquí mogollón, el Mauro, el Calpurnio... Lo que pasa es que con el exceso de información llega un momento que no puedo digerir más y me dedico a releer cosas antiguas. Y sobre ilustradores a mí el Jordi Labanda me gusta mucho, Peret está muy bien porque siempre es original el tío. Raúl es cojonudo. Y, no sé... mucha más gente pero es que los nombres no se me quedan nunca. Pero vamos, siempre que tengo dudas cojo mi libro de portadas del New Yorker...
C: Ideal para ir al baño...
G:
Sí (risas). Luego yo tengo otro cojonudo de Hirschfeld. Era un caricaturista de los años 40-50, tenéis que haber visto cosas porque salía en todas las revistas, y era un tío que con una línea hacía cantidad de cosas y clavaba a la gente de televisión, de teatro. De él chuparon gente como Ever Meulen. También otro caricaturista muy bueno de la época, un mejicano... Covarrubias. Y si no, americanos de esa época, como Steinberg, un portadista de New Yorker de los años 60-70. Ahora no sale un tío como Steinberg, no sé quien podría decir que es como él, no hay nadie...
C: A lo mejor hay que dejar pasar un tiempo para poder valorar el trabajo de alguien...
G:
Sí...pero es que cuando sale un tío así, en la misma época en que está haciéndolo se nota, además todo el mundo intenta copiar de él. Ahora lo que pasa es que cuando sale alguien un poco diferente de los demás, como es el caso por ejemplo del Jordi Labanda, le copia mucha gente. O al Peret mismo, hay muchos Peret, incluso hay cantidad de Daniel Torres.
C: También hay muchos Gallardos...
G:
¿Eh? Bastantes también, sí, je,je.
C: ¿Y publicar en el extranjero?
G:
Lo he intentado. Hice un viaje a Nueva York con la carpeta, había ido primero el Jordi y a él le fue muy bien, y nada...estuve en las revistas New Yorker, Harpers Bazar, New York Times... y no chutó la cosa...Eso sí, allí la gente te trata muy bien, hay una diferencia de trato con aquí, que siendo ilustrador eres la última rata, y allí eres alguien que está haciendo algo que está bien y si no te reciben pues te dejan notas comentando tu trabajo...  Al final fui a ver un agente y lo estuvimos comentando y  me dijo que no me podía coger porque yo tenía varios estilos y algunos se cruzaban con los de ilustradores que él representaba. Así que al final me hice un poco la idea de que has de tener un estilo concreto, fácilmente reconocible, como Jordi Labanda. Entonces te llaman porque están seguros de lo que vas a hacer. Entonces lo mío, aún intentando llevar una carpeta bastante unificada, no veían un estilo claro. Porque aquí yo puedo ser reconocible cuando la gente ya me ha visto durante años, y como yo tiendo en cada ilustración, si me rota, a tirarme por aquí o por allá, pues... Además había como una especie de cuota de latinos y de vez en cuando llamaban al Max, o al Mariscal, pero luego ya se acababa. Además me imagino que si no estás allí dando la vara, es difícil publicar...
C: Ellos se lo pierden, mira...
G: Bueno, yo espero, igual algún día me llaman. De momento me han dado un par de SPD (Society of Newspapers Design), que son unos premios que dan a todos los periódicos del mundo, a los mejores magazines, a los mejores ilustradores. Aunque yo creo que esos premios se los dan a todo el mundo, ¿no?

Entrevista de Anselmo Burulanda y Gerard Miquel

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