
|
CERTAMEN
DE El pasado noviembre se fallaron los premios del primer Certamen de Cómic Injuve'98. Aunque sea un poco a toro pasado, Café no ha querido dejar de capotear el tema habida cuenta de que siete de los veintiseis seleccionados son valencianos y que ¡seis! de ellos pertenecen a la Apiv. Según la nota de prensa del propio Injuve, el Certamen contó con cuatrocientos participantes y su intención es desterrar la etiqueta de arte menor que ³determinados medios todavía jóvenes, aunque ya centenarios, como es el caso del cómic y la fotografía, o de hoy mismo, como el vídeo o el arte electrónico² llevan colgada como sambenito. A tal efecto ha servido la reapertura de la Sala Amadís (José Ortega y Gasset, 71. Madrid), "un espacio para los jóvenes creadores desde donde plantear, con rigor y calidad, la tarea de promoción artística². "El vagón donde yo viajaba iba lleno de legionarios y estuvimos viendo "Bonnie & Clyde".
Cuando llegamos a Albacete subió una tía que te cagas. Después, cuando ya estuvimos calibrando cómo era la tía ?un legionario casi le mete mano y todo? ella se fue un momento y todos dijeron: ¡es un transexual! Y entonces ya, el que le había metido mano era diana de todas las burlas de la legión". (GM) Empezando -en el terreno de las valoraciones- por el principio, y teniendo en cuenta que el principio es la difusión del Certamen, hay que decir que todos los reunidos han obtenido los trípticos de convocatoria por distintas vías, lo que significa que la estrategia de promoción ha funcionado perfectamente. Queda demostrado que la pertenencia a colectivos relacionados con la materia es siempre un seguro de vida en cuanto a ser beneficiario de información. De esta manera, tanto las revistas (fanzines) adscritas a la fanzinoteca del Ficomic (Fira del Còmic de Barcelona), como los miembros de la Apiv no han tenido problemas en recibirla.
Todos los presentes a la reunión recalcaron la importancia que tiene el hecho de que el premio se dé a una trayectoria y no a un cómic de cuatro a seis páginas, realizado generalmente ex profeso, como suele ser habitual. Lo cierto es que esta práctica está sujeta a un margen de error considerable y muchas veces resulta más una lotería que otra cosa.
También se alabó a la organización por la poco extendida práctica de devolver los originales a sus dueños. En este país existe la creencia, por parte de aquellas instituciones que dicen promover la cultura del comic, de que el premio que establecen para los ganadores, los accésits y los nominados honoríficamente es suficiente para adquirir los originales premiados. Bien. Esto no sólo es incorrecto, sino que además es ilegal. La compra de originales sólo puede llevarse a cabo previa valoración de los mismos por su autor. Otra cosa son los derechos de reproducción, que es lo que se adquiere al premiar un trabajo. Se dice, por un lado, que es muy posible que la culpa de esta situación irregular pueda tenerla el mero hecho de que las bases de los concursos se copian de unos a otros y están sin actualizar, y por otro, que los convocantes quieren tener alguna muestra o justificación de aquello que han organizado. Aunque se materialice en la propiedad física de unas páginas que se pierden en un cajón. Así concursos como el de la Fundación Villalón, el de Murcia Joven, el de Cuenca... hacen caso omiso, consciente o inconscientemente a la Ley de Propiedad Intelectual.
"Había pocas chicas". (N) En ese sentido, de nuevo un diez para el INJUVE. Verdaderamente esto es promover una disciplina. Un primer premio dotado con 500.000 pts., un segundo con 350.000 pts., un tercero con 250.000 pts., diez accesits de 100.000 pts. y 14 nominados, todos ellos repre-sentados en un impecable catálogo y una exposición itinerante que posiblemente culmine en la próxima edición del Salón del Cómic de Barcelona. Quién sabe si por Europa. ¿Se puede pedir más?. Sí. El día que se inauguró la exposición (17 de Noviembre del 98), todos aquellos que la conformaban fueron invitados a asistir al evento y cubiertos sus gastos de desplazamiento y alojamiento esa misma noche. "En la cerveza esa que nos hicimos, los de los primeros premios no pudieron venir porque se fueron a hacer entrevistas con la prensa. Entonces nosotros nos fuimos y estuvo muy interesante porque todos empezaron a sacar y explicar lo que hacían... lo de la asociación lo expliqué cuarenta veces...". (C) Los entrevistados se mostraron muy satisfechos con el
montaje de la exposición. Ésta se hallaba ubicada en
una sala bastante céntrica de Madrid, la sala Amadís
que al parecer gozaba de una muy buena iluminación y una excelente
disposición de los cuadros, colocados a una altura muy cómoda
y no excesivamente pegados entre sí. Continuados por grupos
de forma que las páginas de un mismo autor formaban un pequeño
bloque, lo cual siempre es de agradecer ya que esto facilita la lectura.
"Mi impresión de la exposición en cuanto al nivel medio es que era como si fuese un concurso de otra época. Para mí. Me recordaba a otros tiempos. Al del "Madriz" -legendaria revista de comic subvencionado que vivió su apogeo a mediados de los ochenta- y todo eso. Veía mucho dramatismo y poco humor. Echaba en falta viñetas que contaran algo sin ayuda de los textos de apoyo". (GM) En cuanto al nivel medio de la exposición, pese a algunas discrepancias, se inclinaron unánimemente a calificarlo de "alto" y, ciertamente, es una de las pocas veces en las que he oído hablar bien de las obras premiadas o seleccionadas. Es muy cierto que el papel del jurado no es nada fácil de representar, y que la selección de obra depende siempre de la obra recibida, pero a menudo se ven desbancadas buenas páginas en favor de otras cuya elección resulta dudosa. "A mí me ha alegrado porque, en parte, todos los concursos son al revés. Mucho humor y poco narrativo". (MA) Se habló muy bien de aprovechar la oportunidad para juntar a gente con inquietudes paralelas. Algo como los encuentros de ilustradores celebrados anualmente en Barcelona. Crear contactos. Como decía al principio, asociarse de algún modo. Por ejemplo, Nacho, fichó al ganador y a algún otro para el "Como Vacas Mirando el Tren". La idea de la organización era correr la voz para que acudiera la mayor cantidad de gente posible relacionada con el mundillo, tanto en calidad de participantes como de visitantes, y allí estaban los de Undercomic, U el hijo de Urich, Javier Olivares, Hernández Cava y del Barrio entre otros. "Por la noche nos fuimos a cenar y la gente siguió un poco con el rollo de conocernos... Yo creo que sirvió sobre todo para la gente que vive en sitios lejanos como Zamora, Puertollano y todo eso, o incluso un chaval de Alicante, que no tenía contacto con nadie". (C)
"Estaban muy aislados en general". (N) "A posteriori me ha gustado que varia gente me escribiera". (GM) "Al día siguiente ya nada. Para casa. Bueno, yo cambié el billete para ir a la radio con otros... Preguntaban chorradas como: Describe tu comic. Bueno. Ya nos dijo que él no tenía ni idea. Que él hacía política, o deportes, pero que ese día la de cultura había fallado...". (N) En fin, una experiencia estimulante, escollo al que
agarrarse en medio de esta marea que no deja de subir inundando las
ya maltrechas tierras del comic. Ojalá que no haya asomado
la cabeza demasiado tarde. |
. |
![]() |
calle SALAMANCA, 49, p. 13 |